viernes, abril 29, 2011

Entre gatos y novelas.

Acabo de leer un cuento corto de Sthephen King, se llama “The Jaunt” y lo recomiendo bastante, son solo como 12 páginas. No pienso dar spoilers más allá de decir que es ciencia ficción blanda con el tema de la teletransportación. Está muy bueno.

Pero bueno. Hace ya unas semanas, escuché de una compañera de trabajo algo así como: “Como me gustaría ser gato, sin tener que hacer nada”. Y me puse a pensar en ello un poco. Ciertamente la vida de mi gato Gilgamesh es fácil, nos despierta a horas inhumanas de la mañana, espera a que le sirvamos comida y limpiemos su caja de arena, si quiere que le hagamos cariñitos se pone enfrente de lo que estemos haciendo y nos maúlla, si no quiere, busca algo con que jugar y se divierte solo.

En esencia mi gato come, duerme y juega.

Ciertamente, como propongo en la teoría del Juego de Moose, los seres humanos hacemos lo mismo: comemos, dormimos y jugamos. La diferencia entre los seres humanos y los gatos, es que nuestros juegos nos han llevado a crear la civilización que ahora disfrutamos, tenemos arte, ciencias, bicicletas, condominios, trenes bala, etc. Básicamente, nuestros juegos son varios órdenes de magnitud más complejos que mi gato persiguiendo una bola de estambre.

Poniéndome a pensar acerca del “quisiera ser gato”, me doy cuenta que en cierta manera (no completamente, estoy consciente que no es lo mismo, pero comparten cosas en común), esas personas existen, los japoneses tienen un término para ello: Hikikomori , quienes prácticamente evaden la realidad en la que viven, encerrándose en sus cuartos y solo saliendo para cubrir sus necesidades básicas.

He aquí he el dilema. Una persona ve a un gato y desea ser como el, usualmente el comentario es aceptado de buena forma, más que nada como una expresión en contra de la complejidad de la vida moderna; uno piensa en el retiro con planes de “al fin ya no hacer nada” y uno piensa en “que padre, ya no tener que ir a trabajar, etc.”, pero cuando encontramos a alguien que realmente lo hace lo etiquetamos, le reprochamos su comportamiento antisocial, etc.

Me entró la curiosidad de pensar cómo sería soñar por miles de años, si realmente te puedes perder hasta descender a la locura por falta de estímulos externos, o si vivirías en tu propia nación solipsista.

Lamentablemente, es una de esas preguntas que empíricamente no creo nunca poder resolver, y aún en el caso de ser cierto, para entonces no tendría mucho caso la respuesta.



Moose Out.

P.D. Quiero clarificar que el salto que di entre los gatos y el solipsismo tiene que ver con algo que dije al principio de este post.

jueves, marzo 31, 2011

El caso para la cultura libre.

Hay una frase muy utilizada: “you get what you pay for” (“obtienes lo que pagas por”) que ciertamente muchas veces tiene razón, por poner un ejemplo, mi bicicleta empezó como una bici de 3500 pesos comprada en Fábricas de Francia, como es de esperarse por dicho precio no tenía los mejores componentes, y cada uno de ello fue reemplazado por uno de mejor calidad al pasar su vida útil, lo primero en irse fueron los frenos, un rin, el otro rin, luego una llanta (todavía no tengo ni idea de cómo se llegó a reventar la llanta, no la cámara, la llanta), etc. etc. etc… hasta el punto en que la bici actual solo conserva un par de reflejantes y una rondanita de metal (la discusión filosófica de si todavía es la misma bicicleta o no la podemos encontrar buscando acerca de la Paradoja de Teseo) y en el proceso me he gastado varias veces el precio original de la bicicleta.

No me estoy quejando, esa bici vale cada centavo que le invertido.

Pero bueno, este post no es para hablar acerca de bicis, mi punto principal es que eso de “you get what you pay for” no siempre aplica, es muchas veces irreal, y el problema es que deja en uno una mentalidad de precio=calidad, la gente empieza a idolatrar el dinero y se aleja de la realidad. Llega uno al extremo de pensar que si algo no tiene un costo adherido, por lo tanto no tiene valor.

“¿Cuánto te cuesta el aire que respiras?” es un argumento que he escuchado al respecto, y era un muy buen argumento hasta que vi en algún reality show de MTV (hace ya algo de tiempo de eso, considerando que hace años que no veo tele más allá de 10 minutos de noticiero en el desayuno porque lo pone mi abuelita) que hay “bares de oxígeno” en el DF donde tú pagas por respirar aire puro, o aire semi-perfumado, considerando como está el “aire gratis” del DF no me impresiona tanto.

Pero en fin, esa mentalidad de que si algo no tiene precio equivale a no tener valor es errónea. Las obras completas de Shakespeare están en dominio público y no creo que por ser gratis valgan menos (antes de que alguien diga qué te cuesta comprar el libro donde las lees, puedes bajarlas gratuitamente del Proyecto Gutenberg.) igual por las historias de Sherlock Holmes (excepto en algunos países), solo por poner dos ejemplos de entre millones.

Que ¿es posible encontrar mucha basura entre las obras gratuitas? Ciertamente, e.g. muchas de las cosas gratuitas que te encuentras por Internet son de muy mala calidad, como por ejemplo los artículos que te encuentras en un blog casi nunca pasan por los procesos de calidad de digamos un periódico pagado, y como cualquier mono con un teclado y una conexión a Internet puede tener su propio blog uno puede encontrarse buscando perlas en un mar de brea.

Pero (claro, tenía que haber un pero) lo que la gente olvida es que muchas cosas pagadas también lo son, me he encontrado libros con mala redacción, errores ortográficos, mala trama, etc. que alguien pagó en su momento por adquirir, me encontrado software de paga que es muy inferior a software gratuito, inclusive con soporte técnico muy inferior. Y así me puedo pasar la tarde listando ejemplos.

Un caso curioso es el de uno de mis autores favoritos de ciencia ficción, Cory Doctorow , regala sus libros por Internet, tu puedes visitar su página y bajar sus libros completos, en el formato que quieras, en varios idiomas distintos, y _a pesar de ello_, varias de sus novelas han llegado al primer lugar en los Best Sellers del New York Times.

Voy a hacer una pequeña pausa, una respiración lenta y profunda antes de repetir lo último que escribí en el párrafo pasado.

El autor de varios Best Sellers del New York Times regala sus libros por Internet, con una licencia que te permite modificarlo y distribuirlo (pero no revenderlo).

Y probablemente, ese ha sido uno de los factores de su éxito. Por poner el ejemplo propio, yo llegué a conocer su trabajo buscando en Internet por eBooks gratuitos para mí (en ese entonces) nuevo eReader, me gustó su trabajo, leí más de sus libros, me gusto aún más, le llegué a comprar a mi hermano en su cumpleaños un par de libros de él, etc.

En palabras de Cory: “[…] my biggest threat as an author isn't piracy, it's obscurity. The majority of ideal readers who fail to buy my book will do so because they never heard of it, not because someone gave them a free electronic copy.” (“mi mayor problema como autor no es la piratería, es la oscuridad. La mayoría de mis lectores potenciales que no llega a comprar mi libro lo hace porque nunca ha oído hablar de él, no porque alguien le dio una copia electrónica gratuita”).

No promuevo la piratería, pero tampoco la condeno. Ya hace mucho tiempo que dejé de bajarme películas, series y otras materiales por Internet y empecé a comprarlos originales, coincide más o menos con el tiempo en que empecé a tener dinero propio para gastarlo, en mis años de pirata (en los que con trabajos juntaba lo suficiente para irme en camión) nunca hubiera comprado ni una pisca de lo que me bajaba, pero con tanto material me formó un criterio de que me gustaba y que no, de que era bueno y que no, sin estar atado por la falacia de los costos perdidos, me forme un criterio en base a lo que veía y actualmente mis compras (que pocas no son) se basan en dicho criterio.

No pienso ahondar en la falacia de los costos perdidos, pero siento que de estar sujeta a ella (e.g. decir “voy a terminar de leer este libro aunque no me haya gustado”) tiene un impacto negativo (“ya no vuelvo a comprar libros en un rato, me van a salir igual que el anterior”).

Creo ya haberlo dicho, estamos en un era muy curiosa para la humanidad, una era donde disfrutamos de las fantasías de los autores de ciencia ficción de hace 50 años, un autor puede publicar su libro y distribuirlo gratuitamente por Internet y llegar a ser Best Seller, una banda puede distribuir su disco por Internet y hacerse suficientes fans para llenar las localidades de sus conciertos.

Es eso, o la cultura global muere por sobredosis de copyright.

Y tu ¿Cuánto cuestas?



Moose out!

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lunes, febrero 07, 2011

Un puente en el DF.

Por distintos motivos y un par de decisiones algo impulsivas, tuve la oportunidad de pasar este puente en el DF, mientras que es muy común venir al DF, hace ya muchos años que no tenía la oportunidad de venir a turistear.

Aproveché para sacar una tarjeta Ecobici, el equivalente en el DF a Bikla en Guadalajara, para ser sincero, no he tenido la oportunidad de usar mi tarjeta Bikla allá en Guadalajara, más que nada por que usualmente llevo mi propia bici a todos lados. Más que nada saqué la tarjeta para emergencias.

En fin, mi primer preocupación era que no me pudieran expedir la tarjeta por no residir en el DF, aunque una llamada a su call center y me dijeron que no había problema. Me lancé a la estación que está en el Ángel (¿Ángela?) de la Independencia a tramitar mi tarjeta, un trámite que la parte más tardada fue leer el contrato y tenía en mi poder la tarjeta verde y blanco de Ecobici. Par de minutos más en lo que examinaba el mapa que venía con el kit de bienvenida y estaba por las calles de la Ciudad de la Esperanza pedaleando sobre dos ruedas.

Algunas de mis observaciones.

La anualidad es de 300 pesos, en cada viaje, la primera media hora es gratis y paea viajes más largos puedes dejar la bici en una estación y tomar otra en cinco minutos para evitar el cobro de medias horas adicionales, si quieres, puedes hacer eso todo el día (bueno, de 6:00am a 0:30am). Es necesario contar con tarjeta de débito o crédito forzosamente ya que el cobro es directo a tarjeta, además de no requerir de interacción humana para sacar tu bici (solo acercas la tarjeta al lector y te desbloquea automágicamente la bicicleta, la encajas en los huequitos y queda entregada).

El DF es definitivamente mucho más bonito en bicicleta que en taxi, incuso caminando (ya que todavía el perímetro de estaciones Ecobici está limitado) es mucho menos estresante que estarte moviendo en taxi. Hay varias ciclovías de distinta calidad, desde la ciclovía de Reforma entre Chapultepec e Hidalgo que está muy, pero muy bien, de ambos lados de la avenida, bien señalizada, bien pintada, con buen espacio, con topecitos entre la ciclovía y el resto de la calle, con espacios pintados para detenerte, con semáforos con luces en forma de bicicletitas, etc.; hasta en intento de ciclovía de tamaño de novio celoso, en Reforma entre Chapultepec y Avila Camacho, que está mal pintada, borrada en algunas partes, sobre la banqueta, serpenteada, sobre el adoquín o sobre asfalto tipo brownie que me hizo recordar a mi natal Guadalajara (conocido entre los ciclistas tapatios como Bachelajara) e incluso un tramo que parece más parte de un rally que de ciclovía.

El sistema no es perfecto, el principal problema es el perímetro, mientras que te puedes aventar desde Chapultepec hasta el Zócalo como si nada, pero ir más allá implicaría tener que regresar la bici la última estación que viste, pudiendo ser una vuelta mujy grande (en mi caso, mi camino implicaba ir de Perferico y Mazarik hasta Reforma y Chapultepec para agarra una bici), como las bicis no cuentan con cadena propia, tienes que dejarla a fuerzas en una estación Ecobici (por lo que no puedes, por ejemplo ir a Soriana, comprar algo y regresarte), las bicis tienen algo desgastado el seguro de los asientos por tanto cambio de longitud, las ruedas son de distintos tamaños, con lo que tienes la tracción de una rueda de 24 y la dirección de una de 20 (aunque te acostumbras a esto en un par de viajes) y la velocidad más alta no es tan alta (aunque bueno, es entendible, son bicis para andar por la ciudad, no para correr).

Pero buenos, fue un muy divertido puente, tuve la oportunidad de re-conocer varios lugares qe hacía años que no visitaba: Bellas Artes, el Zócalo y Chapultepec entre otros.

Mientras que entre semana, no ví mucho ciclista (más allá de los típicos oficios donde la bicicleta es imprecindible), aunque por los lugares que estuve entre semana no me lo extraño; en fin de semana si ves muchas personas en bici, sobre todo por acá por Polanco es muy, pero muy común ver ciclistas solos, parejas de ciclistas, familias en bici, etc. También ves muchas bicis estacionadas y en la calle, aún en las que no hay ciclovías.

Fue un buen puente.



Moose out!

sábado, enero 15, 2011

Across the universe

Acabo de ver "Across the universe", para ser sinceros, la trama es algo cliché, el conflicto esta un poco forzado y el final es predecible, pero como musical esta muy, muy bueno; sobre todo si eres fan de los Beatles (por ejemplo, varias bromas solo funcionan si conoces las letras de las canciones, como cuando Sadie dice , refiriéndose a Max que "Bien pudiera haber matado a su abuela con un martillo"). Algunos highlights de la película:



  • El cover de "I want you (She's so heavy).", "Let it be" y "Come together" estan muy buenos.
  • A pesar de lo que diga la letra "With a little help from my friends" no debería cantarse desentonada, pero el montaje que hicieron esta graciosísimo.
  • Oír a Bono cantar "I am the walrus" vale el precio del DVD. =P
  • Algunas canciones abusan de "empezamos a capela, terminamos con todos los intrumentos", funciona en algunas canciones, en otras sinceramente no. (Habrá que escuchar el soundtrack, esta en 120 pesos en iTunes)
  • Aún no entiendo como no pudieron poner "The end" para canción de después de los créditos.

En fin, como drama romántico con puntos de comedia esta bien (solo bien, no wow), pero lo realmente bueno de la película son los covers, como se entremezclan con y dirigen la trama, sobre todo en varias partes como se complementa con la parte visual de la película.

Liga en wikipedia
Liga en IMDB
Liga en TV Tropes (aguas con os spoilers, y con el sitio en general)



Moose out!

miércoles, diciembre 01, 2010

Omega

No es para nada nueva la idea, ya ha sido mencionada por varias filosofías, varias películas post Matrix, varios videojuegos, etc. Hay mucha metafísica escrita al respecto, y si siguen a Alejandro Jodorowsky en Twitter, se pueden dar cuenta que habla de eso seguido.

Imagina por un momento que tus pensamientos no son tuyos, ni tus emociones, que son una ilusión creada por el paso de pensamientos ajenos, como si todo el cerebro humano fuera una neurona.

A veces pienso que el proceso consiente del ser humano es en realidad una pequeña parte, que una idea o un pensamiento, o este mismo post que estoy escribiendo no es más que parte una muy, muy pequeña parte de un pensamiento varios órdenes de magnitud más complejos. Eso explicaría muchos fenómenos sociales, en particular la memética. El ser un ser humano sería reducido a un efecto secundario, tal vez tan fútil como una hormiga individual visto desde el punto de vista de la colonia.

Como si el verdadero organismo no es el ser humano, es la humanidad.

Básicamente, lo planteado para los insectoidez en los libros de la Saga de Ender, pero aplicado para la humanidad.

Este post fue parcialmente escrito bajo la influencia de “Revolution 9” de los Beatles.



Moose out

miércoles, noviembre 17, 2010

En bicicleta por Guadalajara

Amanda, mi bici.

Ya había mencionado que desde hace algunos meses que hice de la bicicleta mi medio de transporte de facto, al principio suena como una locura ¿Cómo es que andas por medio Guadalajara en bicicleta? ¿No temes que te maten? ¿No es súper peligroso? ¿Por qué no mejor te compras un carro? Han sido las preguntas que varios de mis conocidos me han hecho.

Para ser sincero, si, al principio si me parecía algo loco, no ayuda mucho el hecho que yo este algo loco en general. A lo largo de más de medio año de andar pedaleando por la perla Tapatía, me he dado cuenta de que es mucho más fácil de lo que parece, andar en bicicleta por las avenidas por primera vez si te sube mucho la adrenalina, para la ves número 42 ya empiezas a verlo como lo más normal del mundo. Tener una rutina más o menos bien definida en la semana ayuda también: te acostumbras a las rutas que tomas al punto en que te aprendes de memoria los baches, el orden de los semáforos de los cruces de las avenidas, que semáforo esta sincronizado con que calle, etc.

Todos los días agarro uso la bici, mientras que si, mi trabajo me queda a 7 cuadras de la casa, 5 días a la semana voy desde la Minerva hasta Atemajac ida y regreso. Tomando las precauciones debidas (en lo personal: casco, guantes, rodilleras, cosas reflejantes en la bici, luz trasera y delantera y herramientas) no es tan peligroso.

Me he dado cuenta que la bicicleta en Guadalajara es no solo un modo válido de movilidad, sino además uno de los mejores.

Como todo en este mundo, tiene ventajas y desventajas.

  • Es un modo de transporte barato: la inversión inicial es baja y el mantenimiento no es caro. Hay arreglos de carros y camionetas que son más caros que una bici decente.
  • No requiere de ponerle gasolina, tu combustible es tu desayuno, en lugar de quemar tu dinero para moverte, quemas calorías. Matas dos piedras de un solo sapo al ahorrarte el gimnasio.
  • Es más rápido que ir en camión (en general), por lo menos aquí en Guadalajara y con las rutas que solía tomar, tardo menos en la bici que en camión. La velocidad la compensa las paradas continuas y los semáforos, y como no tienes que esperar ni caminar hasta la parada
  • A diferencia del camión, uno siempre va sentado y sin acompañantes incómodos, sin ir apretado ni escuchando los géneros musicales de la preferencia del conductor del camión (en particular aquí en Guadalajara, la mayoría de los camioneros parecen tener afinidad por la banda… guácala).
  • Al no tener horarios como el camión, es posible moverse a deshoras de la noche o de la madrugada, y sin pagar los precios de la tarifa nocturna del taxi.
  • Muchas veces es más fácil encontrar donde amarrar la bici que encontrar estacionamiento en coche, al punto en que a veces llegas más rápido en bici por ese detalle.
  • Si te da desconfianza, puedes meter la bici al lugar a donde vas.
  • En tráfico pesado vas casi tan rápido como en tráfico ligero, al punto en que cuando hay tráfico pesado, vas cuadras y cuadras rebasando carros.
  • Puedes bajarte de la bici y cargarla, quiero ver que hagan eso con un carro.
  • Reparar una pinchadura es muchísimo mas fácil y rápido que en un carro.
  • Si el trayecto es mas largo de 10 minutos, se te quita el frío.
  • Contaminas menos que usar el carro sin acompañantes.

Y sus desventajas

  • Llegas sudado si el trayecto es largo, yo por eso cargo en mi mochila con un cambio de camisa/camiseta y un desodorante.
  • No puedes llevar mucha carga, o carga muy estorbosa, yo en lo personal he llevado como hasta 20 kilos en la mochila.
  • A menos que este diseñada para, no puedes llevar pasajeros. Aunque para eso estén las bicicletas tándem, los asientos para bebe, los diablos (no los recomiendo mucho sinceramente) e incluso he visto bicis a la medida con asiento de pasajero.
  • Es mas lento que un carro y no hay aire acondicionado (solo el viento que vas rompiendo).
  • Hay rutas muy pesadas, por ejemplo 8 de Julio cerca de Periférico tiene una subida horrible (y una bajada asombrosa), Terranova o Américas tampoco se quedan tan atrás en ese sentido.
Mi bici... en Chapala

A fin de cuentas, a mi me funciona, Guadalajara no tendrá la infraestructura de Ámsterdam u otras ciudades ciclistas, pero tampoco es tan difícil, si hay algunas ciclovías, la mayoría de los automovilistas son precavidos y amables y usualmente en un carril caben un carro y una bici sin mucho problema (ahora, un camión y una bici en el mismo carril, es otra historia muy diferente).

Andando en bici en Guadalajara la empiezas a ver de una forma muy distinta, las distancias se acortan, un viaje al centro de la ciudad antes era de por lo menos media hora en camión, y ahora son menos de 10 minutos en bici, empiezas a ver que la ciudad esta muy a desnivel, empiezas a ver que lugares son mas altos que otros, las subidas y las bajadas de cada ruta que tomas.

Es muy divertido.



Moose out!

jueves, octubre 28, 2010

Update a un año.

Escribir un blog es terapéutico, ya lo había mencionado más de una ocasión, aun así es muy común dejar periodos en que uno deja de escribir, después, uno avergonzado escribe un post acerca de ello y promete volver a escribir con regularidad, escribe algunos posts seguidos, luego empieza a bajar la frecuencia, hasta que en un momento llega otro hiatus.

A estas altura ya he pensado en cerrar este blog, pero artículos como Empezar como programador freelance que tiene una buena cantidad de hits (y en general considero un artículo muy útil) me hacen desistir de dicha idea.

En fin. Hace un año que no escribía en este blog, no pienso prometer que voy a seguir escribiendo seguido, como dicen "una vez al año no hace daño".

Vaya entre el post pasado y este han ocurrido varias cosas, hemos formado un nuevo club de Kendo, bajé 37 kilos (pueden ver las fotos comparativas del antes y el después, me compré una bici y paulatinamente la fui utilizando al punto en que ahora es mi medio de transporte de facto (si ven a un ciclista medio loco con lentes de Ozzy Osbourne recorriendo media ciudad es probable que sea yo), sigo en el mismo trabajo que hace dos años... etc.

Leyendo artículos viejos del blog me di cuenta que a pesar de todo lo que ha pasado este año, mi vida se veía más interesante cuando estaba en la facultad. Aun así hay veces que siento como si mi vida fuera un sit-com o algo así.



Moose out!

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